La conductividad hidráulica y permeabilidad son conceptos que tienden a confundirse.
Permeabilidad tiene dimensiones de área (cm2, m2, darcy) y está relacionada al lecho poroso.
Conductividad hidráulica, en cambio, tiene unidades de velocidad (o flujo por unidad de área) y relaciona el lecho poroso con el fluido que pasa a través de él y se mide en m/s, cm/h, o equivalentemente en l/h-m2.
De cualquier forma, en la literatura moderna domina la conductividad hidráulica, ya que lo que interesa en la práctica es la combinación del medio poroso con el fluido.
La conductividad hidráulica se relaciona estrechamente con la tasa de riego a aplicar en la pila de lixiviación; empíricamente se ha establecido que la conductividad hidráulica del lecho debe ser al menos 100 veces mayor que la tasa de riego típica (1-2x 10-4 cm/s ó 3,6 a 7 l/h-m2)
Un aspecto que influye fuertemente en la conductividad hidráulica de la pila de lixiviación es la altura de esta y por consiguiente su densidad. En el gráfico siguiente se aprecia una curva típica de la densidad a granel en función de la altura de una pila de lixiviación, en donde se observa que a mayor altura de una pila aumenta la densidad y baja la conductividad.
La calidad del aglomerado es fundamental en la calidad física del lecho mineral y por ende en las propiedades hidrodinámicas de la pila de lixiviación; en las siguientes graficas se puede apreciar que una buena aglomeración mejora la conductividad por más de dos órdenes de magnitud.
Guillermo Kelly – guillermo.kelly@chking.cl